DEGENERACIÓN MACULAR ASOCIADA A LA EDAD (DMAE)

La mácula, ¿dónde está?
Es una pequeña zona en el centro de la retina, donde la luz se enfoca cuando usted mira a un objeto. Este punto lo usamos para mirar las cosas cuando queremos apreciarlas en todo su detalle, como por ejemplo para la lectura, siendo además la responsable de la visión de los colores. El resto de la retina (denominada retina periférica), es responsable de la visión nocturna y es útil para la detección de obstáculos en los extremos de nuestro campo visual.


Cuál es la causa?

Aunque no existe una causa conocida de la DMAE, puede estar relacionada se aparición con anomalías en la membrana de Bruch, que conecta la retina y que aporta a ésta el oxígeno y los nutrientes. En función del tipo de degeneración retiniana, la enfermedad se clasifica en forma seca o atrófica o húmeda o exudativa. Algunos factores de riesgo son: la edad, el color claro de los ojos, enfermedades cardiovasculares, tabaco y alcohol y origen genético en el 20% de los casos.


Qué síntomas presenta?

Es una enfermedad bilateral, es decir, afecta a ambos ojos, aunque no al mismo tiempo.
Inicialmente usted puede notar uno o varios de estos síntomas:

· Visión central borrosa.
· Las líneas rectas parecen torcidas, inclinadas o desaparecen en algún punto.
· No se evalúan bien las distancias y alturas.
· Puede resultar difícil emparejar objetos de formas y colores simples.
· Necesitar cada vez más iluminación.
· Excesiva sensibilidad a luces intensas o visión de luces inexistentes.
· Cierta dificultad al cruzar calles muy transitadas.
· Dificultad para las actividades que necesiten una visión detallada (reconocer caras, leer,...)
· Cuando el cuadro está avanzado se aprecia un parche negro en el centro del campo visual.


Cómo puede tratarse?

No existe tratamiento para DMAE del tipo seco, ocasionalmente se puede intentar detener la progresión de las formas húmedas incipientes aplicando el láser sobre el punto de fuga, siempre que no se localice la lesión en el centro y ésta no sea muy grande, destruyendo todas las células de la retina próximas a este punto. El láser puede limitar la extensión de la lesión, pero rara vez mejora la visión.

Son muy frecuentes los escapes persistentes a pesar del láser y las recidivas, por lo que es necesario frecuentes revisiones.

El riesgo de enfermedad en el ojo sano es del 60% en los próximos 5 años, por lo que los pacientes deben comprobar su visión central cada día y ante cualquier anomalía acudir de urgencia al oftalmólogo.

Las vitaminas, antioxidantes, vasodilatadores, minerales, interferón, angiografía con verde indiocianina. Ninguno de estos procedimientos soon una cura, ni ofrecen beneficio alguno probado.

Existe una creciente investigación sobre este tema con cirugía submacular, trasplantes de epitelio pigmentario retiniano y otras alternativas; el Instituto Oftálmmico Extremeño Dr. Sánchez Trancón, informará a sus pacientes de cualquier avance relevante en este campo. La terapia fotodinámica con verteporfino, ya disponible en el Instituto.